- Dylan, ¿mami te llevó a cortarte el pelo?
- Nooo...
- Seguro?
- Claro!
pasan dos días
- ¿estás seguro de que no te cortaste el pelo? ¿no me estás jodiendo?
- más vale papi!
- parece como si tuvieses más corto el flequillo. qué loco
pasan dos días
la madre:
- hoy voy a llevar a tu hijo a cortarse el pelo porque dice que no lo soporta más.
- no, no! dejale la melenita que le queda divina!
- ¿vos no te diste cuenta de lo que hizo tu hijo? ¡se nota que es tu hijo! me pidió que lo lleve a cortarse el pelo y como pasaban los días y no lo llevé, ¡se cortó el flequillo solo con la tijera!
Ahora entendí todo. Morocho o no morocho, ese ADN es mío.